Está formada por corteza terrestre, que tiene una estructura sólida, y por la parte superior del manto, cu
ya composición es espeso y viscosa. Las rocas que integran la corteza oceánica son principalmente de origen volcánico, lo que la hace pesada; en cambio, la corteza continental es más ligera y se compone de diversas rocas, esencialmente de granito.
La litosfera está fragmentada en bloques llamados «placas tectónicas» que se deslizan sobre el manto superior. Las placas se mueven en dirección distinta respecto a las que tienen al lado, ocasionando que estén en constante reacomodo, ya sea acercándose, alejándose o deslizándose.
